Descripción



La etapa, que se inicia en el apeadero de la Estación de Ferrocarril de El Chorro (Álora), tiene un recorrido de longitud muy asequible y dirección nordeste suroeste caracterizado por una primera subida de más de 375 metros de desnivel en 3 kilómetros de senda un tanto pedregosa que lleva a las Mesas de Villaverde, el punto más alto de la etapa.

Luego desciende por carretera hasta llegar a la zona de Las Viñas, un perfil alomado sin apenas vegetación jalonado de construcciones agropecuarias y segundas viviendas interrumpidas sólo por el cónico cerro de naturaleza calcárea donde se localiza la Cueva de Ardales. Estas lomas representan el flanco derecho del Río Guadalhorce, que discurre 350 metros por debajo, y del que se va alejando el sendero a una altitud rondando los 500 metros.

La mitad de la etapa utiliza pistas de tierra en buenas condiciones para transitar. Hay tres tramos de asfalto u hormigón y el ascenso a las Mesas de Villaverde se realiza por sendero.
La etapa concluye en el Museo Municipal del municipio de Ardales.


DESCRIPCION DEL RECORRIDO
-El recorrido entre los Embalses Inferior y Superior.
La Estación de El Chorro marca el inicio de la etapa, por una carretera de servicio que pasa por encima del dique del Contraembalse del Tajo de la Encantada y gira a la derecha por la carretera. Justo en el kilómetro 11 de la MA-5403 parte hacia el oeste una pista de tierra (km 1.2) que enseguida se deteriora hasta convertirse en senda. Tras un par de curvas se llega al mirador de la tubería forzada, donde hay que extremar las precauciones y se continúa subiendo por un pinar muy aclarado ocupado en tiempos por olivos, donde medran ahora palmitos, albaidas, retamas y bayón (Osyris quadripartita).

Al pasar por debajo de un farallón rocoso se tiene la oportunidad de apreciar la composición de esta peculiar mezcla de arenisca de color amarillento y conglomerados, predominantemente calcáreos pero donde se observan cantos rodados de otras rocas como pizarras, esquistos o peridotitas. En los cantiles de la zona superior hay oportunidad de localizar las bóvedas y agujeros dejados por las blandas inclusiones de arcilla al erosionarse, algunas de grandes dimensiones que se denominan técnicamente tafonis y otras más pequeñas que suelen agruparse formando panales por la erosión alveolar.

En toda esta parte son espectaculares las panorámicas sobre El Chorro, el Valle del Guadalhorce y las Placas Frontales y el pinar de la etapa anterior. El carril va ensanchándose mientras discurre por un pinar con árboles de mayor porte y algunas sabinas y se enfrenta de pronto al muro de hormigón de la Presa Superior. Se ha seleccionado el desvío hacia la derecha, que asciende hasta el borde superior del dique en su extremo nordeste (km 4), de tránsito restringido, y luego se continúa por el carril perimetral que la bordea por su base. Un claro entre los pinos permite contemplar al poco una de las mejores vistas sobre el Desfiladero de los Gaitanes, llegándose a ver los dos cañones, la Sierra del Huma a la derecha y un poco de la Sierra del Almorchón con el Pico del Convento y sus perfiles aguzados.

En el extremo noroeste de la Y del pantano se localiza sobre un cerrete prominente el Observatorio de Vigilancia del Chorro, del Plan Infoca contra incendios forestales. El carril gira entonces hacia el sur y pasa por un lugar que se encharca donde crecen numerosos tarajes.

-Las ruinas de Bobastro.
En el punto kilométrico 5.6 se accede a la carretera MA - 4400, una vía de servicio para el embalse que podría seguirse hacia la izquierda para llegar a una zona de miradores en las Mesas de Villaverde, cercanas a las zonas excavadas de las Ruinas de Bobastro y un cantil con casas cueva y canteras mozárabes de difícil acceso, conocidas como la Casa de la Reina Mora. El sendero, no obstante, baja hacia la derecha por la carretera y llega en algo menos de un kilómetro a la caseta de información de la Ermita Rupestre de Bobastro.

Si en la Etapa desde Pulgarín Alto a Alfarnate se pasó por el Cortijo de Auta, donde algunos sitúan el lugar de nacimiento de Umar Ibn Hafsún (Omar Ben Hafsún en la historiografía española), ahora le toca el turno a la capital de su rebelión contra el Califato de Córdoba de los Omeya, Bobastro. El poblado fortificado queda arriba en las Mesas, habiendo provocado la construcción de la presa en la década de los 70 del siglo pasado la pérdida de algunos enclaves. Desde este punto kilométrico 6.6 de la etapa se puede acceder, en horario de visita, a las ruinas de la iglesia rupestre de Bobastro, de origen mozárabe, situada en un lugar estratégico protegido de los vientos y mirando hacia poniente. La construcción de una iglesia por parte de un caudillo andalusí responde a su conversión al cristianismo tras un largo periplo buscando las estrategias para conquistar la capital de Al Andalus y derrocar a la dinastía en el poder.

-Las Viñas y la Cueva de Ardales.
Se acaba el bosque de pinos nada más tomar el desvío a la izquierda desde la carretera, que se ha transitado un kilómetro en total. La pista, en buenas condiciones, va por la divisoria de cuencas del Arroyo de los Granados y el Río Guadalhorce, que tienen sentidos inversos aquí.

Se trata de una sucesión de lomas de terrenos arcillosos y roquedos de arenisca salpicado de cortijos y casas de aperos. Se dejan atrás sucesivamente la Casa Bolero, las de Zamarrilla y Merchano y el Rancho del Boina. Los antiguos viñedos perdidos durante la epidemia de la filoxera han sido sustituidos por cultivos de secano, predominando los almendros, y zonas incultas dedicadas al pastoreo de cabras y ovejas entre retamas y bolinas.

Hay numerosos cruces a derecha e izquierda, pero siempre se elige el ramal que va por encima de la loma. Al darse la vuelta, el viajero tendrá excelentes panorámicas sobre la Sierra del Huma, el Arco Calizo Central con el Torcal de Antequera, el Valle del Guadalhorce con las infraestructuras del Ave y, al mirar al frente, tendrá la Sierra del Agua con su hilera de aerogeneradores.

En el kilómetro 9 se acerca mucho el sendero al Arroyo del Granado, con casitas dispersas en sus laderas y algunos bosquetes de pinos. Un kilómetro y medio más adelante se vadea el cauce por una zona donde se estrecha y comienza una nueva subida tras los sucesivos toboganes anteriores. Ahora el caminante está de nuevo en Monte Público. Se llega así al Puerto de la Riela y la zona de la Alamedilla, en donde, a mano derecha tras cruzar por encima de un arroyuelo y antes de unas canteras de zahorra, está la Fuente de la Fuenfría. Aquí cambia radicalmente el terreno por la entrada en juego de las calizas y dolomías de la Sierra Blanquilla de Ardales.
Si hasta la fuente la dirección del recorri- do había sido sudoeste, a partir de aquí gira progresivamente hacia el noroeste hasta que llega en subida (km 13.2) a un carril principal. Por el ramal de la izquierda se llega a la Cueva de Ardales. Una construcción piramidal de ladrillo visto al final del camino, hacia el oeste, localiza este importante enclave prehistórico que fue la primera cueva de España adaptada al turismo. Es posible visitarla contactando con el Ayuntamiento de Ardales.





Lo que resta es contemplar el paisaje del Valle del Río Turón desde la cómoda pista de bajada al pueblo de Ardales, al que se accede después de pasar por debajo de la carretera A-357. El final de la etapa propuesto es el interesante Museo de Ardales, en el extremo norte del pueblo tras pasar sobre el Arroyo de la Torre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario